Construida en 1949 durante la primera presidencia de Perón
CENTRAL TERMOELECTRICA 9 DE JULIO
El ingeniero José Alberto Diez García ha trabajado durante 34 años en la empresa. En la actualidad se desempeña como Gerente de Producción y Mantenimiento y tiene a su cargo toda la zona. Es por ello que junto a él recorrimos 60 años de historia.
“En 1946 Juan Domingo Perón visitó la ciudad con el fin de acudir al acto de colocación de la piedra fundamental de la “Usina 4 de Junio”, hoy conocida como la “Central 9 de Julio”. La construcción se inició en 1949 y recién en 1954 comenzó a funcionar” . El ingeniero José Zanier proyectó y edificó la usina única en su tipo con capacidad de 20.000 Kw. de potencia. El diseño se completó con un oleoducto interconectado a la planta de YPF y túneles subterráneos unidos al mar para la refrigeración del agua. Sin embargo, tres años más tarde de su construcción se inició el montaje de los turbo-grupos y la planta generadora de vapor compuesta por cuatro calderas” .
“En 1949 AyE (Dirección de Agua y Energía), de capitales nacionales, se pone al frente de la usina. Ésta manejaba la energía de casi todo el país, salvo el gran Buenos Aires y Necochea. La empresa brindaba tres servicios: distribución (centrales y líneas internas de la ciudad), transmisión (líneas de alta tensión que unen a las ciudades y redes nacionales), y generación de energía”, explicó el ingeniero.
Con el correr del tiempo, AyE pasó a manos de DEBA (Dirección de Energía de la Provincia de Buenos Aires). Más tarde se la conocería como ESEBA S. A (Empresa Social de Energía de la Provincia de Buenos Aires Sociedad Anónima). Por aquel entonces se dividió, una parte se encargaría de la distribución y otra de la transmisión. Con respecto a la generación de energía fracasaron varios intentos de privatización. De esta forma, “quedó absorbida por ESEBA: Necochea, Mar del Plata, Villa Gesell y Mar de Ajó que se conocieron con el nombre de Central de la Costa Atlántida”.
Estructura y modernización
La arquitectura moderna se hizo presente durante todo el mandato peronista y Mar del Plata no fue la excepción. Es característico del período el rechazo al ornamento como accesorio abriendo camino a la simplificación de las formas. La mayoría de las construcciones anteriores a 1950 se agrupaban bajo el nombre del “eclecticismo histórico que estaba en vías de extinción y se verificó tardíamente” . Es así como la institucionalización de la arquitectura racionalista oficial en las obras públicas comienza a tomar fuerza hacia el período 1950 -1955. Sin embargo, “la línea divisoria entre el estilismo pintoresquista y un lenguaje formal cada vez más ajustado a la función, coincidente con una mayor rigurosidad técnico-constructiva, es posible detectarla hacia fines de la década del ´40 ó, entre los dos mandatos de Perón”
El material utilizado para la obra fue la piedra por excelencia que se extrajo de la vieja cantera del puerto. El edificio se compone de tres pisos. Posee inmensos ventanales vidriados característicos de las construcciones industriales. En su interior, al atravesar las esbeltas puertas de hierro se halla el hall y la sala de enfermería (izquierda). El recorrido se torna más lento al subir por la escalera dado que es inevitable detenerse para observar la historia de la usina en imágenes. La vía más rápida es tomar el ascensor de la casa “Otis” que mantiene su botonera en estado original.
El primer piso está destinado a oficinas y batería de baños. En el segundo piso, se encuentra el laboratorio químico, la sala de reuniones y algunas oficinas más.
Por último, en el tercero, se halla la sala de comando que se transformó a medida que se ampliaba la central. El ingeniero comentó que hace 40 años se utilizaba una radio de la cual se tomaba el TOC de la hora nacional y se concordaba con los relojes para manejar la frecuencia de los ciclos de la onda de corriente. En 1993 aproximadamente se modificó la cúpula de vidrio debido a que ésta era propensa a las filtraciones de agua y no era nada beneficioso para las máquinas que se encuentran en la sala.
En cuanto al interior del edificio el ingeniero explicó que se realizaron algunas remodelaciones para brindar mayor confort a los colaboradores, tales como bajar los techos, pintura, batería de baños, pulido de pisos (parquet) y carpintería siempre respetando la línea original.
De la “Vieja Usina del Puerto” sólo quedan buenos recuerdos. Desde hace casi 60 años la función de la “Central 9 de Julio” es generar energía eléctrica, revalidó.
En la actualidad “estamos entrando en un proceso de modernización y re-potenciación que contará con la instalación de un ciclo combinado de 180 megavatios aproximadamente”. Se estima que una parte del edificio sería demolido, no obstante se mantendrá intacta la fachada, añadió. El ingeniero Diez García anunció que los pliegos se abrirán durante las primeras semanas de diciembre y las obras comenzarían a fines del primer semestre del 2009.
Sólo dos cambios, pero significativos
Según la reseña histórica realizada por EDEA S. A. en “Hechos de luz” explica la razón del primitivo nombre de la central. El 4 de junio de 1943, el grupo de Oficiales Unidos (GOU), derrocó al presidente Ramón Castillo. De esta forma se puso punto final a la llamada Década Infame, caracterizada por actos de fraude y corrupción. Así fue que se designó a Juan Domingo Perón como Jefe de Estado Mayor de la Primera División del Ejército. El 4 de junio de 1946 asumió Perón como presidente de la Nación.
La explicación que se dio a la comunidad indicó que el cambio se produjo a través de una resolución militar y que se había efectuado por razones económicas. Asimismo, poco a poco los vecinos olvidaron el nombre original.
Ing. José Zanier – Biografía
El ingeniero José Zanier nació el 18 de septiembre de 1905 en Udine, Italia.
Fue el precursor en la construcción de usinas termoeléctricas abastecidas por motores diesel. Trabajó en empresas italianas en el desarrollo del campo electrotécnico.
En 1932 proyectó y supervisó la construcción del edificio de Correos y Telecomunicaciones. Poco después se abocó a la construcción del monumental escolástico de Noventa Vicentina de Vicenza, Italia. Durante de la segunda Guerra Mundial introdujo los primeros turbo-grupos a vapor de 20.000 kw en la central térmica de Roma, con calderas automáticas. En 1939 proyectó la construcción y explotación de las líneas de alta y baja tensión del centro y sur de Italia destinadas a abastecer el denominado "Agro Romano" cuando trabajaba como ingeniero en la empresa de distribución de energía AGEA (Italiana de Electricidad y Agua del Estado).
En la inmediata posguerra fue contratado por el gobierno argentino para la construcción de la moderna central térmica "Deán Funes" de la ciudad de Córdoba provista de dos turbo-grupos a vapor de 2.500 kw cada uno.
El 30 de enero de 1973 fallece en territorio argentino.
* Se agradece el material suministrado por el Departamento de Relaciones Institucionales de EDEA S. A a cargo del Lic. Carlos Gastiazoro.

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